septiembre 09, 2020

Una década y cacho después...

¿Hay gente que aún lee blogs?

No lo sé. La modernidad nos incita a generar contenido audiovisual, y vemos cómo las redes sociales del tipo Tik-tok & You tube crecen exponencialmente, mostrando desde bailes en poca ropa que generan cientos de miles de seguidores y "likes", hasta tips de mecánica, plomería, espiritualidad y encuentros con la palabra de Dios. 

Tal vez yo soy más de la vieja escuela y prefiero leer que estar mirando vídeos de 15 segundos, y no porque sean desagradables, ya que yo también he caído en utilizar una hora de mi vida en ver tik-toks, jajaja! Tampoco me acostumbro a leer libros en PDF o en Epub, ya sea en el IPad, móvil u ordenador. 

¿Recuerdas cuando Nokia era el gigante en telefonía celular y los modelos más prestigiosos eran los de la serie "N"? ¿Te acuerdas cómo era leer un libro en esas cosas? jajajaja!

Me acuerdo de aquellos ayeres en los que nuestro Whatsapp eran los mensajes de texto, que costaban como 1 peso y tenían caracteres limitados. Buscábamos hablar más por celular que mandar mensajes, y las facturas eran altísimas si hablabas mucho. ¡Cómo olvidarlo!

Y ahora ocupamos "aplicaciones" (porque ya no les llamamos programas, aunque lo sean) de mensajería instantánea, que justo nacieron para mandar texto, pero que al tener función de notas de voz, muchas personas prefieren utilizarla, aunque se avienten todo un podcast. Curiosamente evitan realizar llamadas telefónicas. ¿Qué onda con eso?

He tenido la fortuna de vivir en una época que no tenía la tecnología tan desarrollada ni tan a la mano, y he visto cómo ha ido moviéndose de tal forma que se hizo más accesible. Hace 20 años, difícilmente alguien tenía un teléfono celular, y ahora hay gente que carga 4. Antes su costo era más elevado, y ahora, hasta te los regalan en el cereal, jajaja! Bueno, no tanto.

En aquellos ayeres era todo un show porque tenías que presentar identificación para comprar una línea telefónica, y en plan tarifario tardaban días en entregarte los equipos. Hoy sin bronca vas a una tienda de conveniencia y pum! teléfono celular con whatsapp, instragam & tinder por 300 pesitos, y la mayor complejidad es sacarlo de su estante pitero de plástico y que te lo cobren. 

Claro, en época de pandemia está todo dar tanta tecnología, ya que ahora las clases son en línea, los trabajos son desde casa y en realidad, puedes vivir sin convivir con alguien más. 

¿Qué opinas?

Te mando un saludo desde este punto del ombligo de la luna.

-Rósel-



junio 22, 2018

Saudade (Por Miguel Falabella).

Ahora suena: "En dirección prohibida" - Marwan.
"Cuánto tiempo seguiremos el revés, y besando en dirección prohibida"


Saudade (Por Miguel Falabella).


Agarrarse el dedo con una puerta duele. 
Golpearse la cara contra el piso, duele. 
Torcerse el tobillo, duele.
Una bofetada, un puntapié, duelen.
Duele golpearse la cabeza con el borde de la mesa,
duele morderse la lengua, una carie y piedras en los riñones también duelen.  

Pero lo que más duele es la saudade. 
Saudade de un hermano que vive lejos.
Saudade de una cascada de la infancia. 
Saudade del gusto de una fruta que no se encuentra más.
Saudade del papá que murió, del amigo imaginario que nunca existió...

Saudade de una ciudad.
Saudade de nosotros mismos, cuando vemos que el tiempo no nos perdona. Duelen todas estas saudades.
Pero la saudade que más duele es la saudade de quien se ama. 
Saudade de la piel, del olor, de los besos. Saudade de la presencia, y hasta de la ausencia consentida.  
Tú podías quedarte en la sala, y ella en el cuarto, sin verse, pero sabiéndose ahí. 
Tú podías ir para el dentista y ella para la facultad, pero se sabían allí. 
Tú podías pasar el día sin verla, ella el día sin verte, pero sabían del día de mañana.  
Pero cuando el amor de uno acaba, o se torna menor, al otro le sobra una saudade que nadie sabe como detener.  
Saudade es básicamente no saber. No saber más si ella continúa sufriendo en ambientes fríos.
No saber si él continúa sin afeitarse por causa de aquella alergia. 
No saber si ella todavía usa aquella mini. 
No saber si él fue a la consulta con el médico como prometió.
No saber si ella se alimentó bien últimamente por causa de esa manía de estar siempre ocupada.
Si él estuvo yendo a las clases de inglés, si aprendió a entrar en la Internet y encontrar la página del Diario Oficial. 
Si ella aprendió a estacionar entre dos coches. 
Si él continúa prefiriendo la cerveza oscura. Si ella continúa prefiriendo jugo de naranja. 
Si él continua sonriendo con aquellos ojitos apretados...
Si ella sigue bailando de aquella forma enloquecedora... Si él continua cantando tan bien. 
Si ella continua detestando Mc Donald's.
Si él continua amando. Si ella sigue llorando hasta en las comidas. Saudade realmente es no saber.

Un beso, si me oyes, mándame tú otro.

-Rósel Castellanos-


mayo 21, 2017

Primavera en Mayo (21-05-17)

Ahora suena: "Wonderwall" - Oasis.
"And after all, you're my wonderwall"


La vida ocurre tan rápido y nuestra percepción del tiempo es taaan lenta que no nos damos cuenta cuando los años se nos escapan.

2015, 2016, 1990, 2006, 2008... todos parecieran ser años importantes, pero sólo son números en la vida, que no trascienden si no hacemos lo propio para que eso suceda. 

Escribir es algo que me gusta, y que en realidad disfruto. Antes de blogger escribía en Spaces de MSN (no hagan cuentas de mí edad, jajaja),y más/menos tenía un tráfico de 1000 visitas al día. Eso era un número interesante en aquel entonces, considerando que lo único que plasmaba en dicho lugar eran mis experiencias, mis vivencias y opiniones sobre la vida. Gracias a ese lugar conocí a muchos amigos, y, tristemente, perdí otros más. 

Evolucioné con la tecnología. Youtube era una plataforma virgen y yo subía vídeos de cantautores, mismos que capturaba con mi cámara digital Minolta o mis teléfonos Nokia 3250, n73 & n90, todo esto cuando la tecnología móvil no era tan accesible.




Fue así que los primeros vídeos de Raúl Órnelas en la red llevaban mi nombre. Un fotograma que realicé, musicalizado con una canción de Oceransky, tenía en aquellos ayeres, más visitas en Youtube que los vídeos oficiales de dicho cantautor. 



Sip, en aquellos años mis contenidos generaban tráfico interesante, sin que yo mostrara un título ostentoso como los que ahora se pueden encontrar en las bolsas de trabajo. El ensayo que realicé sobre filofobia generó tanto tráfico que muchas áreas de mercadotecnia estarían celosas y desearían preguntar la fórmula. 

Hoy regreso a este lugar, con el único interés de dejar plasmados, como hace tiempo, mis vivencias, mis historias y mis momentos, con la intención de que tú, lector, te identifiques y encuentres la acidez que la realidad necesita. Pero principalmente, y a manera de "diario", dejar escritos mis días. 

Estos años en los que no escribí en este lugar hice demasiadas cosas. Conocí a mí adorada Madrid, viajé a la playa más bonita de la vida, la cual es Yelapa. Manejé miles de kilómetros, encontré el amor en las cosas sencillas de la vida y también me enamoré de personas. En otras ocasiones decidí, por salud mental y emocional, desenamorame (jaja). Encontré a mi compañera de vida y de viaje, que a pesar de que tiene mucho pelo y anda en cuatro patas, tiene más nobleza y virtudes que todas (sí, todas), las personas que conozco. Viví nuevas cosas, unas dolorosas; otras, y en mayor cantidad, fueron las felices. 



Aprendí que "al mejor cazador se le va la liebre". Hubo gente que me decepcionó y que también alegró mi vida. Incluso compartí parte de mi andar con alguien y eso me llevo a descubrir nuevas cosas de mí. 

Digamos que estos años han sido muy "didácticos" (jajaja!). Ahora lo tomo con gracia, pero en su momento no todo fue tan alegre. 

Te invito a que me acompañes en esta nueva etapa, que opines y también te identifiques. Si es el caso, y parafraseando a Marwan, que encuentres explicaciones a "las cosas que nunca pude responder".

Y, bueno, como diría Szymborska "todo principio no es más que una continuación". 

¿Te veo en Instagram? ¿en Twiter o Facebook? Ya sabes, Roselthecat y nos leemos/vemos por allá.


Un beso, si me oyes, mándame tú otro. 

-Rósel Castellanos-
Roselthecat